Emprendedor

El concepto del emprendedor o empresario

El autor introduce el concepto del emprendedor o empresario, animando al lector a que tome la iniciativa, sea proactivo, elabore su Plan de Negocio y lleve a la realidad su idea que, llevada a la práctica, le reportará una inestimable satisfacción, con seguridad un beneficio y utilidad tan necesaria, en los actuales tiempos de incertidumbre e inestabilidad.

Detrás de todo proyecto empresarial existe una figura impulsora que asume riesgos, organiza, gestiona y crea valor, valor que es reconocido por el mercado con el que interactúa dinámicamente, generando riqueza y buscado el máximo beneficio.

El perfil del emprendedor en España sigue siendo un hombre/mujer que trabaja en zonas urbanas con una edad media de 41 años, una renta mensual próxima a 1.800 euros mensuales y un nivel de estudios de primer ciclo (Fuente: GEM.Global Entrepenueur Ship).

La tasa de potenciales empresarios sitúa a nuestro país en el cuarto lugar de Europa, pero vamos hasta el puesto cuarenta a nivel mundial, siendo Madrid y Canarias las comunidades autónomas con el mayor potencial de empresarios, mientras que la comunidad Valenciana y el País Vasco poseen el mayor número propietarios o gerentes de empresas o negocios consolidados. (Fuente: GEM.Global Entrepenueur Ship).

EL CONCEPTO DE EMPRESARIO

El concepto de empresario no es nuevo, está ligado al desarrollo económico a lo largo de la historia pudiéndose distinguir tres etapas en las que se establecen distintos enfoques sobre los conceptos de Economía, Empresa y Empresario.

En primer lugar, nos encontramos con el pensamiento económico Escolástico que centra su atención en los aspectos éticos o fines últimos de la economía, tratando los términos como el precio o el salario, defendiendo la idea del orden económico natural evitando el conflicto de intereses.

Una segunda etapa comienza con el mercantilismo, y se desarrolla durante los siglos XVI y XVII, en la que se sustituye la economía como ética por la economía como negocio, siendo el prototipo de empresario el mercader.

En una tercera etapa, que va desde el siglo XVIII hasta el siglo XIX, aparecen las escuelas fisiocrática y Clásica donde la economía se consolida como una disciplina de indiscutible carácter científico.

Durante esta etapa los conceptos de empresa y empresario son tratados por Richard Cantillon, Joan Bautista Say  y Alfred Marshall.

A partir de Adam Smith, David Ricardo y John Stuar Mill se identifica al empresario con el capitalista.

Joseph A. Shumpeter y F.H. Knight introducen los conceptos de empresario Innovador la teoría del empresario riesgo, constituyendo una valiosa ayuda para la comprensión del fenómeno empresarial.

Por último, son el propio J.A.Shumpeter y John Kenneth Galbraith los que definen a la clase directorial o tecnoestructura.

Pues bien, llegados ya al siglo XXI, nos encontramos con un nuevo concepto: el emprendedor, entendiendo a éste como el actor de la acción empresarial, a través de nuevos proyectos empresariales, nuevas empresas y búsqueda de nuevas oportunidades de negocio.

¿CÓMO ES EL EMPRENDEDOR?

Los emprendedores son “individuos que innovan, identifican y crean nuevas oportunidades de negocio reuniendo y coordinando la combinación de recursos para extraer los máximos beneficios de las inversiones en un entorno incierto”.

Para llevar a cabo estos objetivos se necesitan una serie de competencias y cualidades que caracterizan a los emprendedores:

            – Deseo de lograr objetivos.

            – Autoconfianza, perseverancia, dedicación.

            – Energía y diligencia en su actividad.

            – Capacidad de asunción de riesgos calculados.

            – Capacidad organizativa.

            – Iniciativa.

            – Optimismo.

            – Integridad.

            – Formación y capacidad de gestión.

            – Espíritu innovador y creatividad.

            – Orientación al mercado y al cliente.

            – Visión global de la empresa.

            – Tolerancia a la incertidumbre.

– Actitud proactiva.

           – Dominio y resistencia al estrés.

IMPRESCINDIBLE LA ELBORACIÓN DE UN PLAN DE NEGOCIO

Como podéis comprender son cualidades que hacen entrever el grado de exigencia al que está sometido el empresario. Sin embargo, lo más determinante y lo que nos dará la clave del éxito de nuestro negocio será el estudio minucioso del Plan de Negocio o Estudio de Viabilidad cuyo desarrollo por escrito estimo absolutamente imprescindible.

En este Plan se definirá la idea empresarial, se realizará una descripción del producto o servicio a ofrecer, se estudiará el mercado potencial, elaborando un Plan de Marketing, identificaremos los recursos necesarios y cual será su origen, mediante un Plan Financiero, estableceremos nuestra capacidad productiva, mediante un Plan de Producción, diseñaremos nuestra estructura organizativa, seleccionando los recursos humanos necesarios para alcanzar nuestra misión y simularemos tres hipótesis de desarrollo en el tiempo de nuestra idea empresarial, ofreciéndonos más claramente la rentabilidad de nuestra inversión y aportándonos la información necesaria para decidir si nuestro negocio es viable.

La estadística histórica es poco alentadora, sólo el 10-15 % de las empresas que se crean llegan a consolidarse.

Las razones que llevan a este elevado nivel de fracaso son provocadas por un exceso de optimismo en la estimación del resultado de Ingresos y Gastos, el elevado tiempo de dedicación que exige su puesta en marcha y seguimiento con el consiguiente reto de compaginar la vida profesional con la vida familiar, el desfase entre cobros y pagos, la improvisación que exige un error en el flujo de caja, la inexistencia de un sueldo mensual para el emprendedor, el desconocimiento del mercado y la definición de una estrategia clara de operaciones, informaciones y datos necesarios para la elaboración del Plan de Negocio.

La iniciativa emprendedora, como Administradores, requiere y necesita un apoyo formativo para la elaboración del Plan de Negocios o Viabilidad, seminarios y cursos de Introducción a la Administración de Empresas, técnicas y habilidades directivas.

Buenos profesionales con una sólida formación, sin complejos, ávidos por lo mejor, comprometidos con el bien hacer y con el bien servir a la sociedad, con una generosa capacidad y voluntad de competir.

Por último, quisiera citar una frase que os ayudará:

            “Si vas a dudar de algo, duda de tus límites.” Don Ward

Un saludo, compañeros.

Antonio Manuel García Martín

Antonio Manuel García Martín

Administrador de Fincas Colegiado

Licenciado en Administración y Dirección de Empresas, Licenciado en Derecho, Ingeniero en Organización Industrial, Ingeniero de Obras Públicas,  MBA en Dirección General de Empresas, experto en Dirección de Recursos Humanos. Profesor de Organización y Creación de Empresas de la Universidad Complutense de Madrid

Nota de Adminfergal: Si deseas compartir sus conocimientos y su formación lo puedes hacer en el siguiente enlace https://www.imqibericaformacion.com/masters/master-mba-executive/

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