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Administración de Fincas

Cuando la casa de toda la vida se convierte en un gasto que no cuadra

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En muchos hogares de Madrid hay una conversación que se repite con frecuencia, en voz baja y casi siempre entre dos personas que ya pasan de los 70 años. “¿Como vamos a pagar esto…?”.

No hablan de un viaje a Paris, ni de un televisor nuevo. Están hablando de la factura de la calefacción que en este ultimo año les ha subido mas de 20 euros al mes con respecto al año pasado. Eso sin contar la ultima factura de la luz que no hace otra que subir a pesar de que prácticamente viven en la penumbra para no gastar,  o la derrama del ascensor que les obliga a pagar 110 euros extra de comunidad por la  derrama, porque su piso es de tres habitaciones, uno más que la mayoría de sus vecinos.

Es una paradoja que conocen bien quienes gestionan comunidades de vecinos: personas con un patrimonio considerable (un piso de 200 metros en un barrio consolidado vale mucho) y, al mismo tiempo, con muy poco dinero disponible cada mes. La casa vale, pero no da liquidez. Y las pensiones, aunque se revalorizan, ni se acercan a la subida del coste de la vida.

**El problema no es puntual, es de fondo**

Durante años, muchos propietarios mayores han ido tirando de sus ahorros para cubrir gastos extraordinarios: cambiar el plato de ducha o cambiar el lavavajillas es algo que se ha podido cubrir con los ahorros de vida.  La inflación de los últimos tiempos, se está comiendo los ahorros por la subida del coste de la vida y cada año que pasa su valor se va reduciendo.

La vivienda, que culturalmente en España habría sido un colchón de seguridad, se convierte poco a poco en una carga: cuanto más grande es la casa, más cuesta mantenerla, calentarla y adaptarla.

En la mayoría de los casos, al propietario no le queda otra opción que pedir ayuda a los hijos, cuando los hay, aunque la mayoría prefieren cualquier cosa antes que sentirse una carga para su familia.

**Las soluciones que existen no siempre son justas**

Cuando este tema sale a relucir, casi siempre aparecen las mismas dos “soluciones”: la hipoteca inversa o la nuda propiedad. Ambas tienen algo en común y es que genera desconfianza, y no sin motivo: implican ceder poco a poco el control sobre la vivienda, o renunciar a su propiedad que algún día heredarían los hijos, a cambio de un dinero que muchas veces está por debajo de lo que realmente vale ese patrimonio.

No es de extrañar que muchas personas mayores, después de informarse, decidan no hacer nada. Y sigan ahí, con la casa grande, la pensión ajustada, y el mismo problema aplazado un año más. Al final, la familia es la única opción disponible.

**Una vía justa: liberar espacio, no ceder la casa**

Existe otra manera de mirar este problema. Muchas de estas viviendas tienen metros que hace tiempo dejaron de usarse: las habitaciones de los hijos que ya no vive allí, una zona de la casa que apenas se pisa y que ahora sirve de almacén de antiguos recuerdos. Ese espacio, bien planteado, se puede separar legalmente del resto de la vivienda para convertirlo en una unidad independiente, sin que el propietario tenga que mudarse ni renunciar a su hogar.

El resultado es liquidez real, sin hipotecas que se coman el patrimonio con intereses, y sin perder la titularidad de la casa en la que se ha vivido toda una vida. El propietario sigue en su barrio, en compañía de amigos y vecinos de toda la vida, y lo mas importante, mantiene su piso, ahora más pequeño, más fácil de mantener y con un problema menos sobre la mesa.

Esta solución es lo que se conoce como “segregación de vivienda” y aunque no es en absoluto nueva, se ha utilizado bastante poco por la complejidad burocrática que implica. Sin embargo, hoy en día existen soluciones como “Tu Casa Siemprehttps://tucasasiempre.com/ un proyecto desarrollado por expertos, que conocen el procedimiento en profundidad, tienen experiencia y ofrecen orientación, ayuda en el proceso de segregación, no solo para la parte de la vivienda que se segregaría sino incluso también para adaptar el resto de la misma a las necesidades actuales del propietario.

No es una solución mágica ni sirve para todos los casos, porque cada distrito en Madrid y cada comunidad tienen sus propias condiciones. Pero para muchos propietarios que hoy se sienten atrapados entre un patrimonio elevado y una cuenta corriente ajustada, puede ser la opción más justa y deseada, que no les pide renunciar a nada de lo que de verdad les importa.

Si deseas mas información puedes hacerlo llamando a nuestro teléfono 691564359, preguntas por Miguel Fernández y hablamos. Te mandaremos a expertos relacionados con la segregación y buscaremos las mejores soluciones a tus necesidades.

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Fdo. Miguel Fernández

Administrador de Fincas en Madrid, Avila y Guadalajara

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